Un testimonio en tiempos difíciles
Durante una etapa difícil de mi vida, la Sociedad de Socorro apareció en mi puerta con comida, abrazos y oraciones. Nunca olvidaré ese amor.
Momentos que nos han cambiado. Cada testimonio es una piedra viva en la historia del barrio.
Durante una etapa difícil de mi vida, la Sociedad de Socorro apareció en mi puerta con comida, abrazos y oraciones. Nunca olvidaré ese amor.
La primera vez que ayudé en una mudanza con el cuórum de élderes entendí lo que significa ser un discípulo de Jesucristo. No conocía a la familia, pero éramos hermanos.
Aprendí "Soy un hijo de Dios" en la Primaria del barrio. Cada vez que la canto, siento la misma paz de cuando era niño.